lunes, 28 de diciembre de 2009






otra vez dejé tirada la mitad de las piernas,
el olvido se me escapó de las manos,
y no tuve voz con que acariciarle

trunqué el camino y borré el punto de partida
retiré el corazón del tacto
dejando que el vacío hablara

cómo puede una mujer sin vientre
hacer del respiro vehemencia
de la mirada luces
y del abrazo tierra firme

si olvidó el amor en los minutos del vértigo
dejando caer el ahogo en una tiniebla ingerida
implorando el regreso a pesar de desconocerlo







so(ó)lo recuerdo


dejé tirada la mitad de las piernas



3 comentarios:

(Diego Loayza) Oneiros dijo...

Contorsiones devonianas en la sábana entumecida ya de tantas noches de miramientos de luna invertida, tatuajes heraclitianos en sospechosas sinuosidades (meta)físicas. Re-nacer felino e intransigentes labios raídos de cortina mecida por el viento de urbe inacabada de sueños, virgo-cáncer-virgo diez años después.

realismo crudo dijo...

"del abrazo tierra firme".
lo último que has escrito se me hace mucho más concreto que otras cosas que he leído de tí.
buen 2010 dea.

Anónimo dijo...

El olvido,
No reconozco ningun otro camino,
Un grito,
El robo del alma,
Ningun otro martirio,
Vendito olvido.

Allanador (a)s(e)s quisiera maldecirles
A no menos de una lagrima
Por no saber nada; De puertas rotas.

Me quedo con el olvido.

Amable inocente sin tesoros del olimpo…
Secara como la piel
Aquel verdadero invalido
Una memoria como un corazon q encuentra marchito.
El ultimo paraiso,
Esperanza o un delirio;
Secreto
Humo q se fuman tres colores no primarios
susurro de olvido para aquellas negras manos.

a veces Sueño